Misión: “Formamos líderes cristianos que transformen la sociedad”
Dimensiones del SER:

En Cumbres, formamos más que estudiantes: formamos personas íntegras. Nuestro modelo educativo combina excelencia académica con un acompañamiento cercano, enfocado en el desarrollo emocional, social y personal de cada niño. Preparamos líderes con propósito, listos para el futuro.
En Cumbres, entendemos la educación como un proceso transformador que va más allá de lo académico. Nuestro enfoque integral forma líderes cristianos, comprometidos con su entorno y capaces de generar un impacto positivo en la sociedad. Acompañamos de cerca a cada estudiante en entornos seguros, trabajando en alianza con las familias y promoviendo una educación con sentido y responsabilidad social.
Misión: “Formamos líderes cristianos que transformen la sociedad”
Dimensiones del SER:

Contamos con formadores que acompañan de manera cercana a cada estudiante y a su familia, buscando que el proceso educativo responda a las necesidades personales, académicas, espirituales y sociales de cada alumno.
Cada una de las secciones del colegio cuenta con un equipo que trabaja articuladamente para acompañar el desarrollo integral. Conoce nuestro staff:
Propiciamos que todo en el colegio sea un ambiente seguro, protector y formativo. En la red de colegios Regnum Christi trabajamos para que los niños y jóvenes crezcan en espacios de confianza, cuidado y respeto.
¿Cómo lo hacemos? A través de protocolos, acompañamiento y prevención en temas como:
El conducto regular y el Encargado de Entornos Protectores articulan las acciones necesarias con las familias, el colegio y las instancias correspondientes.
Entendemos que la educación es un trabajo en equipo casa-colegio. Por eso acompañamos a las familias, fortalecemos la comunicación y promovemos espacios de formación que ayudan a vivir la misión educativa en unidad.
Educar el corazón es formar la interioridad, la libertad, la voluntad y el carácter. Buscamos que cada estudiante aprenda a decidir con criterio, a orientar sus talentos al bien y a construir relaciones sanas.
Disciplina como virtud: la entendemos como camino de crecimiento personal, autodominio y responsabilidad.
Formación en el uso de la libertad: acompañamos a los estudiantes para que aprendan a elegir el bien y asumir las consecuencias de sus decisiones.
Promovemos en nuestros alumnos el liderazgo de servicio, la sensibilidad social y el compromiso con su entorno. Queremos que descubran sus talentos y los pongan al servicio de los demás para transformar positivamente la sociedad.

Llevamos la palabra de Dios a nuestras vidas, siendo testigos de su presencia y viviendo nuestra fe con alegría. Vivimos y transmitimos la experiencia personal del amor de Jesucristo, como instrumentos suyos en la formación integral.

Acompañamos tendiendo la mano a los demás para ayudarles a desarrollar su potencial y guiarles en su camino de crecimiento personal.

Ofrecemos nuestros talentos para servir a los demás.

Nuestro lema, «Semper Altius», implica que en el proceso formativo es necesario caminar, escalar y superarse.





Representa y abarca, en nuestro modelo, la realidad con el objetivo de conocerla, comprenderla, renovarla y promover el bien común.
A la familia, especialmente a los padres, como primeros responsables de la formación de los hijos. Ellos y nosotros, como sus aliados, logramos la misión de la formación de los estudiantes.
A la comunidad donde el estudiante descubre la posibilidad de renovar, cuidar y preservar su entorno inmediato, comprometiéndose con ello.
Al mundo natural y social, en el que el estudiante se sitúa y se desarrolla como ciudadano socialmente comprometido y en donde ejerce su liderazgo.
Los actores del proceso educativo en el colegio: el estudiante y el docente y formador. Las manos representan la interrelación y la corresponsabilidad de ambos en el proceso formativo.
El estudiante: es protagonista activo y responsable de su aprendizaje y formación.
El docente: es testigo, maestro y guía. Media el proceso de formación y aprendizaje a través de su ejemplo, intervención y acompañamiento.
Nuestro currículo considera el contexto, así como estándares internacionales y nuestros propósitos formativos para generar experiencias de aprendizaje significativo que detonen el desarrollo de las diez competencias del perfil de egreso. Este incluye: enfoques disciplinares, metodologías cooperativas, activas y reflexivas, ambientes formativos, flexibles, interactivos y colaborativos, materiales educativos físicos y digitales y tecnología educativa.
